Carillas dentales y blanqueamiento dental para unos dientes más blancos

25/07/2015
Carillas dentales y blanqueamiento dental para unos dientes más blancos

La coloración dental hoy en día es un problema que tiene fácil solución ya que existen en el mercado efectivos tratamientos como el blanqueamiento dental y las carillas dentales. Con cualquiera de estas dos soluciones se podrá conseguir una sonrisa más estética y bonita y la elección final de uno u otro dependerá de cada caso particular, siendo el dentista el que determine cuál de ellos es el más adecuado para el paciente.

En el blanqueamiento dental se aplican productos químicos sobre la superficie del diente que desencadenan un proceso de oxidación que provoca que el tono de los dientes se aclare. Este tratamiento siempre ha de ser supervisado por un odontólogo para evitar abrasiones no deseadas y daños en las encías debido a una aplicación inadecuada de dichos productos. El blanqueamiento dental es un tratamiento eficaz contra los dientes amarillos ya que con tan solo una o dos sesiones los resultados son visibles.

Sin embargo hay que evitar realizar este tratamiento si se padece algún tipo de enfermedad periodontal, caries, sensibilidad dental o se tiene un esmalte poco espeso.

El otro tratamiento efectivo para conseguir una sonrisa blanca son las carillas dentales. Éstas son unas finas láminas de porcelana que se colocan en la parte frontal del diente, con lo que además de obtener una dentadura más blanca se pueden también corregir defectos en la forma de las piezas dentales, consiguiendo así que toda la dentadura luzca más homogénea. Además las carillas dentales son muy resistentes tanto al desgaste como al paso del tiempo.

Con las carillas se pueden obtener excelentes resultados estéticos, ya que gracias a productos como el composite o las carillas ultrafinas de e-max no es necesario tallar los dientes.

Estas son algunas de las causas más comunes de coloración dental:

  • El consumo abusivo de alimentos como el té, el café, el vino tinto, las bebidas de cola y los zumos de cítricos.
  • El consumo excesivo de tabaco.
  • El consumo constante de antidepresivos, antiestamínicos, tetraciclinas y doxicilina.
  • El empleo continuado de colutorios con clorhexidina o exceso de flúor.
  • Una escasa higiene bucodental, ya que no cepillarse los dientes tras cada comida puede provocar la acumulación de placa y sarro que con el tiempo darán lugar a la aparición de manchas.
     
(Imagen de TetsumoCC BY 2.0)