Descubre la historia de los colutorios

18/09/2015
Descubre la historia de los colutorios

El cuidado de la salud bucodental siempre ha estado presente en el ser humano. Y es que mantener los dientes sanos es algo necesario para la supervivencia. Para ello, se han utilizado diferentes elementos para limpiar los restos de comida y la placa bacteriana. En el post de hoy te contamos cómo nació uno de los productos más utilizados hoy en día para cuidar la higiene de nuestra boca: los colutorios. 

El medio ABC ha realizado un interesante recorrido por la historia de estos productos en el artículo: ¿Para qué sirven los colutorios? Su origen, como explica David Herrera, presidente de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), se remonta a varias culturas antiguas, que ya realizaban procedimientos de higiene bucodental de manera regular. 

Las civilizaciones egipcia, china, griega o romana utilizaban para limpiarse los dientes diferentes materiales como flores secas, frutas, carbón, eucalipto, canela, menta, vainilla, corteza de árboles, leche de burro o de cabra o, incluso, orina humana. Por ejemplo, Hipócrates ya recomendaba un enjuague con sal, alumbre y vinagre; mientras que el Talmud judío aconsejaba la mezcla de aceite de oliva y agua de masa. 

Los primeros colutorios. En el siglo XVII, Anthony van Leeuwenhoek, descubridor del microscopio, intentó destruir con enjuagues de vinagre o brandy los microorganismos procedentes de la boca que observaba a través de su microscopio. No tuvo éxito.

Habría que esperar hasta finales del siglo XVIII para ver los primeros colutorios, algunos de ellos utilizaban también productos con amoníaco producido de manera artificial.

Sin embargo, no es hasta el siglo XIX cuando la historia de los colutorios experimenta un cambio relevante. Por un lado, se empieza a comercializar el primer enjuague bucal: un antiséptico denominado Odol®, que puso en el mercado el suizo Karl August Lingner en 1893. Este producto contenía aceites aromáticos y hoy en día todavía lo podemos encontrar en el mercado. 

Cuando el colutorio se hizo marca. Por otro lado, en la década 1860, Joseph Lister, un médico inglés, utilizó por primera vez procedimientos desinfectantes con una fórmula basada en ácido carbólico. Este modelo fue empleado en 1879 en el otro lado del Atlántico por el Dr. Lawrence, que desarrolló un antiséptico efectivo en procedimientos quirúrgicos que fabricaría y comercializaría bajo el nombre de Listerine® en 1881.

Y unas décadas más adelante, concretamente en 1960, se produce un nuevo hito importante en la historia de los colutorios. Las investigaciones de Harald Löe en Dinamarca sobre enjuagues con clorhexidina, suponen un gran avance para este producto por la capacidad de esta molécula de permanecer activa y con capacidad antimicrobiana durante varias horas. Este agente continúa siendo en la actualidad el más efectivo. 

¿Y que podemos esperar en el futuro? Hoy en día, todos los colutorios actúan como antisépticos. Sin embargo, se espera que estos productos puedan llegar a actuar contra las bacterias organizadas en biofilms o sustituyendo especies patógenos por otras no patógenas o menos patógenos. ¿Estaremos ante un huevo hito en la historia de los colutorios? El tiempo lo dirá. 

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