Exodoncia, ¿qué es y cuando se aplica?

18/04/2016
Exodoncia, ¿qué es y cuando se aplica?

La exodoncia es una intervención que tiene como objetivo extraer una pieza dental. Siempre se recorrerá a ella como última opción cuando no se pueda recurrir a ningún tratamiento restaurador o el pronóstico de este sea muy limitado a medio-largo plazo.

¿Cuándo es necesario llevar a cabo una exodoncia?

Cuando la recuperación del diente sea imposible, será necesario llevar a cabo la extracción del mismo. Un ejemplo claro de extracción necesaria se daría en el caso de una caries en estado avanzado, que habiendo afectado a pulpa o no, haya destruido suficiente diente como para comprometer la estructura remanente o imposibilitar una rehabilitación posterior, generalmente por avanzar por debajo del nivel del hueso. En estos casos la exodoncia es necesaria ya que al no poder subsanar la infección podrían aparecen infecciones mayores o abscesos que podrían afectar al hueso e incluso a otras partes del cuerpo al desplazarse las bacterias a través de la circulación sanguínea.

En ocasiones, las muelas también son extraídas, como por ejemplo las muelas del juicio. La extracción de las muelas cordales no tiene por qué deberse a su mal estado. Se trata de un tipo de pieza dental que hoy en día no cumple una función concreta, por lo que si ocasionan problemas se procederá a su extracción. Tal proceso se ejecuta con anestesia local o sedación asistida.

La exodoncia también es común en los procesos de ortodoncia que necesiten de la extracción de uno o varios dientes a causa de la falta de espacio. Si bien es importante evitar extraer el diente en la medida de lo posible, hacerlo estará justificado si con ello se evitan problemas de funcionalidad o estética en el futuro.

Ante todo es fundamental promover la salud oral con hábitos adecuados de higiene bucodental y visitas al dentista. Así evitaremos las exodoncias a causa de patologías como la caries o la periodontitis.

Cuidados posteriores a la exodoncia

Tras la extracción de la pieza dental se ha de colocar una gasa estéril en el área con la finalidad de coagular la sangre y evitar una hemorragia. Es frecuente que durante el primer día exista sangrado, por lo que la gasa tendrá que cambiarse periódicamente.

También es buena idea aplicar hielo para reducir la inflamación. Por otra parte se recomienda reposo durante las horas posteriores a la extracción y no hacer esfuerzos durante los días siguientes.

También se aconseja hacer dieta fría y blanda el día siguiente a la intervención, no tomar bebidas calientes, no comer por el lado en el que se ha realizado la incisión y evitar el consumo de alcohol y tabaco durante los primeros días.

A pesar de los sensible que estará la zona, a partir del día siguiente a la extracción es necesario seguir cepillándose los dientes. Es recomendable pasar el cepillo por la zona de la extracción, siempre manual (si es eléctrico hacerlo con el cepillo apagado), para arrastrar cualquier resto de comida que pueda quedar en la herida y así evitar posibles infecciones. Se recomienda usar un cepillo “quirúrgico”, que tienen las cerdas muy suaves y no provocaran tanta molestia. Estos cepillos se pueden encontrar en cualquier farmacia. Para evitar cualquier infección hay que terminar la rutina de higiene postquirúrgica con un enjuague de Clorhexidina (usar solo el tiempo prescrito por el profesional, habitualmente de 10-15 dias).

Si se siguen estos consejos la recuperación tras la exodoncia será mucho más eficaz y rápida.