La sensibilidad dental. ¿Por qué se produce y cómo evitarla?

24/05/2015
La sensibilidad dental. ¿Por qué se produce y cómo evitarla?

Uno de cada 10 españoles padece sensibilidad dental. La sensibilidad dental se caracteriza por una sensación de dolor, calambre u hormigueo en los dientes, pudiendo darse en una única pieza dental, en varias o en toda la boca.

La dentina tiene unos tubos diminutos o túbulos que contienen a su vez los extremos de los nervios dentales y están llenos de líquido. Beber bebidas excesivamente frías,  comer alimentos demasiado calientes y el consumo de dulces puede provocar que este líquido se mueva. El movimiento del líquido hace que los extremos de los nervios reaccionen como respuesta, provocando un pinchazo molesto o un dolor breve y agudo, que puede ser constante o intermitente.

El envejecimiento del esmalte es una de las causas más destacadas de la sensibilidad dental.  A medida que el esmalte se desgasta con el paso de los años, la dentina, que es la superficie inicial interna del diente, queda expuesta causándonos esa desagradable sensación.
Las bebidas ácidas o azucaradas desgastan el esmalte dental, provocando a la larga problemas dentales como la sensibilidad.

La gingivitis, o enfermedad de las encías,  provoca que el tejido de las encías se inflame y se debilite con lo que es posible sentir sensibilidad dental porque la dentina también queda expuesta.
La retracción de las encías puede ser producida por diversas causas como malposición dentaria, problemas periodontales o un cepillado demasiado agresivo de los dientes.

En cualquier caso, esta retracción deja al descubierto la raíz del diente favoreciendo la hipersensibilidad de este al frío o al calor.
El bruxismo o el rechinamiento de los dientes produce el constante desgaste de los dientes, y por tanto, sensibilidad dental al quedar, con el paso del tiempo, la dentina al descubierto.
Para eliminar la sensibilidad dental, lo más aconsejable es acudir al dentista para determinar con exactitud las causas de dicha sensibilidad y los posibles tratamientos a aplicar.
Para paliar los síntomas de tan molesta dolencia, se aconseja utilizar un cepillo de cerdas muy suaves especialmente diseñadas para dientes sensibles y ante todo no cepillar los dientes de forma agresiva.

También se recomienda el uso de enjuagues bucales con flúor y pasta de dientes específica  para dientes sensibles que ayudan crear una capa protectora sobre el diente que disminuye la sensibilidad.