¿Qué es la Anquiloglosia?

10/10/2016
¿Qué es la Anquiloglosia?

La anquiloglosia, comunmente conocida como "lengua anclada", se da cuando el frenillo que une la lengua con el suelo de la boca es anormalmente corto, provocando diferentes grados de incapacidad a la hora de usar la lengua, debido a la restricción de movimiento de la misma. Puede generar problemas de dicción, a la hora de masticar o de mamar en el caso de los bebés. Además también puede ser causante de candidiasis oral.

Sin embargo, rara vez  la anquiloglosia está relacionada con problemas de desarrollo de los dientes, la deglución o el habla.
La anquiloglosia tiene origen genético y la padecen entre un 2% y un 10% de los niños, por ello es importante ponerle remedio durante la infancia. Y es que el frenillo lingual corto nunca se estira ya que no está compuesto por fibras elásticas.

La anquiloglosia se identifica con facilidad en las primeras visitas al odontopediatra, que si lo considera adecuado, diagnosticará que se solvente cuanto antes mediante una frenectomía en el dentista.

TIPOS DE ANQUILOGLOSIA

Existen diversos tipos de anquiloglosia, dependiendo de si el frenillo es membranoso o fibroso, o si se encuentra ubicado en una parte más anterior o posterior, o si existe una unión parcial o completa con el suelo de la boca (aunque esta posibilidad se da en contadas ocasiones).

FRENECTOMÍA

Para evitar las complicaciones derivadas de la anquiloglosia, lo más efectivo es acudir a un dentista, un odontopediatra o un cirujano oral para que practique una frenectomía o frenulectomía para eliminar el tejido que sobra.

Se trata de una operación sencilla de corta duración que puede ejecutarse con anestesia local. La frenectomía se puede llevar a cabo con un bisturí o con la ayuda de un láser. El empleo de este último reduce de forma evidente el sangrado durante la intervención y la utilización de puntos de sutura. Todo ello contribuye a que el postoperatorio sea más llevadero y se recupere la movilidad de la lengua en unos días.

Tras la intervención es muy importante prestar atención a la cicatrización y seguir los consejos médicos para evitar que las partes separadas se vuelvan a unir. Es importante destacar que la frenectomía se puede aplicar a bebés a partir de la primera semana de vida. Aunque, por supuesto, es importante evaluar cada caso de forma individual.