Qué hacer ante el nacimiento del primer diente del bebé

01/06/2016
Qué hacer ante el nacimiento del primer diente del bebé

Cuando a un bebé le sale su primer diente, la aparición del mismo suele venir acompañada en el niño de síntomas como dolor, babeo, pérdida del apetito, enrojecimiento de las encías y hasta décimas de fiebre.

Para cuidar la salud de esta pieza dental, habrá que limpiar con una gasa húmeda tanto el diente como la zona que está desdentada. El bebé se sentirá aliviado si se lava con este sistema su boca, dos o tres veces al día. A la hora de comer también es recomendable hacerlo con líquidos y alimento frío que aminore, en la medida de lo posible, sus molestias bucales.

Cuando el primer diente aparezca, habrá que limpiar la cavidad oral del niño y las encías colindantes, aunque el resto de dientes no hayan salido. Es normal que el niño sufra enrojecimiento e inflamación de la mucosa que cubre el diente. También es normal que debido a la irritación de la zona donde el diente está brotando, el niño tienda a frotar esta parte de la encía con los dedos.

El nacimiento del primer diente no va acompañado de diarrea, fiebre elevada o vómitos, por lo que si se da cualquiera de estos síntomas no debemos achacarlos a la erupción de la primera pieza dental y por tanto, habrá que acudir al pediatra para que determiné que provoca estas reacciones.

Para evitar infecciones es importante prestar atención a la higiene de las primeras piezas dentales del niño. Es buena idea adquirir el hábito de la higiene bucodental del menor a la hora del baño, cuando se realiza la higiene del resto del cuerpo.

El primer diente nace en torno a los seis meses de vida, pero hay niños cuya dentición comienza a los tres meses de edad y otros que no tienen su primer diente hasta el año de vida. La dentición será completa entre los dos años y medio y los tres años.

El nacimiento del primer diente es un buen momento para llevar por primera vez al dentista al niño. El dentista determinará si la erupción de la pieza dental se está produciendo con normalidad y evitaremos que el niño tenga miedo al dentista en el futuro.

Además el dentista aconsejará a los padres como realizarle al niño una correcta higiene dental, ya que antes de los dos años de edad no se recomienda el uso de pastas dentífricas porque podrían ser tragadas por el menor. Hasta los dos años de edad, la higiene bucal se ha de realizar únicamente con agua.