Todo lo que necesitas saber sobre los puentes dentales

26/11/2015
Todo lo que necesitas saber sobre los puentes dentales

Gracias a los puentes dentales las personas que hayan sufrido la pérdida de sus dientes pueden volver a recuperarlos de forma rápida y segura.

La caída de los dientes además de ser un problema estético puede generar problemas de inseguridad en el paciente. Por otra parte, puede ser un punto de partida para el desarrollo de otro tipo de patologías, no solo de la boca, sino de la salud en general.

Los puentes dentales pueden subsanar la falta de dientes pero para mantener su eficacia hay que visitar al dentista con frecuencia y llevar a cabo una tarea de mantenimiento del puente en casa.

Los puentes dentales tienen que ser limpiados en casa detenidamente. El puente se cepillará tras cada comida prestando especial atención a la encía que rodea los puentes dentales. Tras el cepillado es necesario utilizar hilo dental para eliminar los posibles restos de comida que queden ocultos bajo los puentes dentales.

En el mercado venden diversos cepillos de dientes especializados en este tipo de limpieza y hacerse con uno de ellos no estará de más porque ayudarán a conseguir una higiene más eficaz.

Los puentes fijos son una excelente opción para lucir una estupenda sonrisa aunque pueden presentar algunos inconvenientes que es necesario conocer.

Para que el dentista pueda colocar los puentes fijos tendrá que pulir los dientes sanos adyacentes, ya que serán los que sirvan de punto de apoyo al puente. Por esta razón la esperanza de vida de las piezas dentales que sirven de soporte se puede ver acortada. También es importante señalar que el cemento con el que se fijan los puentes fijos puede perder propiedades con el paso del tiempo y permitir la entrada de bacterias en el interior de los dientes que funcionan como soporte. Este hecho puede poner en riesgo la salud del paciente y provocar enfermedades bucodentales tales como la caries o la gingivitis.

  1. La caries dental suele darse mayoritariamente en niños y adultos jóvenes, pero las personas de mayor edad no están exentos de padecerlas. La caries tiene su origen en la acumulación de placa y sarro en los dientes por culpa de una mala higiene bucodental. Lo mejor que se puede hacer para evitarla es cuidar la higiene de nuestra boca y acudir al dentista con regularidad.

  2. Con la gingivitis, los tejidos que sujetan el diente se inflaman dando lugar, con el paso del tiempo, a la pérdida de la pieza dental.

Es importante que el paciente sepa que los puentes fijos puede que necesiten ser reemplazados cada 5 o 7 años. Si no están dispuestos a pasar por este trance, tal vez haya que plantearse otras técnicas, como implantes dentales, que con el cuidado adecuado pueden durar para siempre. ¿Qué técnica vas a elegir para volver a sonreirle a vida?